Blogia
laskno2009

JUSTICIA POR MANO PROPIA

La desconfianza hacia las instituciones que hacen y velan por la justicia en el país es ya parte de nuestro vivir. Se ha hecho común leer y escuchar noticias que describen a comunidades enteras intentando hacer pagar a los delincuentes a través de acciones conjuntas en las que no desean participe ni la policía ni los jueces.

¿Dónde está la seguridad que el Estado nos debe brindar?

En Manabí, la ciudadanía de muchos cantones han levantado su grito de protesta desesperado, atacando las instalaciones y efectivos policiales. Grupos de ciudadanos se organizan y levantan en contra de los organismos que deberían velar por la justicia. ¿Son justas estas acciones?

La policía ofrece incrementar los operativos de seguridad pero esto parece no dar resultados pues los indicadores de la delincuencia en lugar de disminuir, aumentan.

Se hacen normas y promesas para que haya una coordinación entre los jueces y la institución policial, pero esto no resulta. El temor crece y sobre todo, la impotencia frente a la injusticia. ¿O tal vez hablamos de un Estado en el que no importa el orden? Se levantan los cantones y las poblaciones en contra de los actos de corrupción cometidos por efectivos policiales y por servidores de la justicia. Escuchemos el lamento silencioso de las madres que no pueden ni siquiera pensar en una defensa justa para sus hijos e hijas pues la misma no existe. ¿Qué podemos hacer frente a tanta impunidad?

Los grandes delincuentes del país, “los de cuello blanco”, los ex presidentes, se ríen de esta situación y la aprovechan; pues se ven beneficiados otra vez mas por los malos manejos que existen en las instituciones nacionales. Y los ciudadanos seguimos siendo espectadores mudos de una realidad que nos hiere. ¿Hasta cuándo estaremos desprotegidos?

Basta de postergar las acciones necesarias, necesitamos urgente la reorganización del Poder Judicial, la renovación de jueces y Cortes Superiores. Obviamente que no todos puedes ser acusados de corrupción, ellos tendrán sus cargos esperándolos con preferencia.

Los otros deben irse, sin mirar atrás, sin protestar. El país se puede convertir en un lugar peligroso en el que no haya ley, si seguimos esperando.

No hay comunidades más peligrosas que aquellas en las cuales la justicia no está institucionalizada y los ciudadanos la toman en sus manos. ¡Reorganización del Poder Judicial! Es el grito de un país que esta estallando.

No a la impunidad, cambiemos el país. Estamos a tiempo.

 

 

 

0 comentarios